Centros de conversión sexual en México, ineficaces y peligrosos
Diversidad Sexual, México

Centros de conversión sexual en México, ineficaces y peligrosos

|Agencia EFE|

Las terapias de conversión sexual continúan vigentes en México pese a su probada ineficacia y los grandes riesgos que entrañan para las personas del colectivo LGBT, quienes llegan a sentirse enfermos y padecer un peligroso proceso de despersonalización.


Este tipo de tratamientos, cuyo término más exacto es el de Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG), engloban maltrato físico, privación de la libertad, violencia económica y hasta violaciones grupales con el pretexto de “curar” a gais, lesbianas o personas de su sexualidad o identidad de género.


Iván Tagle es el presidente de Yaaj, una asociación que lucha precisamente contra estas prácticas y ayuda a jóvenes a salir de ellas. Cuando tenía 15 años, fue recluido por el Grupo de Apoyo San Agustín, donde durante tres días no pudo comer, dormir ni beber.


“Te despersonaliza, después de tres días sin dormir lo único que quieres es dormir y la única manera de lograrlo es haciendo lo que tu torturador quiere que hagas”, detalló el joven a Efe en la semana en que se celebra el Orgullo LGBTen México.


De esta manera, los “pacientes” de estos centros dejan de ser quienes eran y “compran los engaños y prejuicios” hasta creerse personas enfermas que necesitan aceptación del grupo.


Desde 1990 la homosexualidad ya no figura en el catálogo de enfermedades mentales de la Organización Mundial de la Salud, tras múltiples protestas por parte de asociaciones y sociedad civil.

Iván Tagle, presidente de Yaaj, posa durante una entrevista con Efe el 24 de junio de 2019, en Ciudad de México (México).


Durante dos años y medio Iván estuvo inmerso en esta agrupación y haciendo un tipo de activismo en el que trataba de ayudar a otros jóvenes que dudaban sobre su sexualidad animándolos a acudir a terapias para curarse. Él ya era “exgay”.


Existen muchos tipos de terapias de conversión sexual entre las que el activista destacó las que sufren las mujeres lesbianas, que llegan a ser sometidas a violaciones consentidas por las familias para ver si manteniendo relaciones con un hombre “se les cura” su atracción por las mujeres.


De acuerdo con un estudio de la Universidad de San Francisco, explicó Tagle, las secuelas de quienes experimentan estas prácticas incluyen un aumento en la posibilidad de tener depresión, riesgo de suicidio y hasta tres veces más probabilidades de tener relaciones sexuales de alto riesgo “a modo de suicidio más silencioso”.


Asimismo, también afecta a la autoestima y genera barreras en el pleno desarrollo de la personalidad, “lo que genera desigualdad social (…) entre los jóvenes, que son las principales víctimas”, detalló el activista.


Actualmente, aunque no existen cifras reales sobre la incidencia de este tipo de prácticas en México, sí se sabe que asociaciones como Yaaj reciben actualmente a muchos jóvenes en busca de orientación e incluso de su propia identidad.


No existen datos porque no hay cultura de la denuncia en un país en el que, según cifras aportadas por el activista, solo una de cada diez víctimas se atreve a denunciar.


Esto sucede porque la mayoría son niños que no pueden denunciar sin la aprobación de sus padres o que “han salido del armario” con su familia esperando que los acepten “y lo peor que pueden hacer es meterles una denuncia”, comprendió Tagle.


Además, existe muy poca confianza en las autoridades ante su falta de efectividad. En México el nivel de impunidad en todo tipo de crímenes ronda el 95 %.


Asimismo, México es el segundo país de Latinoamérica con mayor número de crímenes hacia el colectivo LGBT, con mayor incidencia en mujeres trangénero, transexuales, travestis y lesbianas por el componente machista y patriarcal existente en el país.


Ante la posición del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el activista dice haber comprendido que el Movimiento Regeneración Nacional (Morena, izquierda) es un partido plural “en el que también hay un ala muy conservadora” por lo que las asociaciones civiles tienen que monitorearlo “a cada instante”.


Por su parte, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) presentó recientemente en la Ciudad de México la guía “Nada que curar”, elaborada conjuntamente con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Yaaj, entre otros, y dirigida a orientar a profesionales de la salud mental con respecto al combate de los ECOSIG.

29 junio, 2019

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