Opinión

El control

COMPORTAMIENTOS

| Eduardo Gómez Gómez |

¿Qué es el control? En ocasiones, pensamos que el control es esencial para “vivir la vida”, y anhelamos tener el control. Otras veces, estamos convencidos de que tenemos el control. Otras más, detestamos que nos quieran controlar. ¿Tú has estado en alguna de esas posibilidades? Desde luego, hay muchas más. Y es probable que sí hayas estado alguna vez en alguna de ellas. Sin embargo, aún no está claro qué es el control. Es algo que se puede desear tener, cuando uno lo lleva, pero que se rechaza cuando uno es quien se convierte en “controlado”.

A pesar de ello, la gran mayoría de nosotros somos sujetos de control, y hay quienes piensan que es tanto más efectivo cuando más ignorantes somos de que estamos controlados.

En ocasiones se entra con el tema de si el control es bueno o es malo, y por peculiares razonamientos y maromas intelectuales, se invierten determinadas relaciones y se termina hablando del buen control y del mal control. No existe algo así como el buen control o el mal control. Es algo así como decir que una mujer está bien embarazada o mal embarazada, ¿cachas? Una mujer puede estar embarazada o no, pero sólo eso. Tampoco puede estar medio embarazada. Es decir, está embarazada o no. Algo similar ocurre con el control: hay control o no hay control, lo que se llama “mal control” o las referencias a que “no sabe controlar bien” simplemente son frases que indican que no hay control de alguien sobre algo o sobre alguien. Igualmente, alguien no puede medio controlar algo, simplemente no lo controla, no SABE controlarlo. Y esto no es extraño.

Por tanto, el control es una habilidad o una pericia que se puede desarrollar, y consiste en reconocer las características de un proceso, sean éstas de la naturaleza que sean.

Por ejemplo, un buen partero es aquel que conoce el proceso de parto y lo facilita. Aquel que intente impedirlo, estará actuando contra un proceso y generará dificultades al respecto, ¿qué pensarías de un partero que está evitando el parto?

Bien, lo mismo ocurre con cualquier otro proceso. El control por tanto parte de la disposición que tiene una persona para seguir los procesos, para COMPRENDERLOS, y esto supone desde luego que la persona misma necesita estar dispuesta a “ser controlada”. Una persona que no acepte estar sujeta a control, tendrá dificultades para poder ejercer control.

Aquí es necesario clarificar que el control no es imposición, subordinación ni sojuzgamiento. Una persona que intenta imponerse a otros no está controlando, ¿te hace sentido? Y por tanto tendrá dificultades para poder ejercer control.

El control se ejerce en un marco en el que los procesos se siguen y se modulan, de forma que se obtienen los resultados previstos. Y comprender y seguir los procesos naturales no es una imposición, simplemente es disposición y consciencia.

El ciclo de cualquier proceso consiste en que distintos elementos que funcionan como entradas inician el proceso, durante éste tales elementos se transforman para finalmente lograr un resultado específico (además de todos los residuos y productos laterales que se derivan del proceso), que es el fin del proceso como tal, su objetivo. Por tanto, es factible ejercer el control en cada uno de esos momentos, manteniéndolos dentro de un ámbito aceptado.

Una persona que ataca a su equipo de trabajo no lo está controlando, pues está generando conflicto en lugar de organización. De la misma forma que otra persona que está descomponiendo sus herramientas o que está introduciendo elementos ajenos al proceso, está atentando contra el control, pues genera resultados distintos a los esperados.

Para poder controlar es necesario comprender que uno mismo necesita estar dispuesto a ser controlado, y esto implica una interacción constante tanto con más personas como con los instrumentos, las materias primas, las herramientas y las materias auxiliares con los que uno interviene durante cada proceso dado.

Por ejemplo, uno necesita reconocer si las materias primas que recibe son adecuadas, y si no lo son, hacer lo necesario para reemplazarlas por materias adecuadas, pues de otra forma generará deshechos y su trabajo será un desperdicio, ¿te hace sentido? Una persona que no comprende esto “no está ejerciendo control” y por tanto es un riesgo para el proceso.

Ya puedes ir observando cuánto control ejerce cada persona a tu alrededor, qué tanto está dispuesta a ser controlada, y por tanto que tan dispuesta está a ejercer control sobre aquello y/o aquellos con los que interactúa, ¿qué te parece?

eg1977@gmail.com

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Eduardo Gómez
28 julio, 2019

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