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Las etiquetas

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| Leticia Camacho Téllez |

En la vida, en el día mismo, se requiere de hacer pausas, de esas que sirven para ubicarse en el tiempo y en el espacio, y hasta para sentir que está uno vivo de forma consciente. Y en esas pausas, observar lo que somos y lo que parecemos. En ocasiones hay una incongruencia entre el ser y el parecer. Y las dos son importantes, aunque una determina a la otra.

El ser y el parecer se confunden, son como etiquetas de diferentes colores que trajéramos en el cuerpo, tipo post it, y como un efecto espejo también miramos en los demás. Por etiquetas, estoy haciendo una analogía de lo que son los juicios que tenemos de nosotros mismos y de los demás.

Andamos por la vida con etiquetas, algunas puestas por nosotros y otras por alguien más, pero en la vorágine de la vida, ya no distinguimos si nos la pusieron, se confunden, y al final de cuentas las traemos puestas nosotros.

Esos juicios de nosotros mismos los asumimos como parte de nuestra personalidad, incluso como un tipo de herencia de comportamiento, como algo muy nuestro, dándose por hechos. Ahí el meollo, confundir juicios con hechos. Sucede que al interactuar con la gente lo hacemos a partir de las etiquetas que vemos o las que nos contaron, lo que impide observar lo que realmente es la persona. En sentido figurado, es como si en su cuerpo viéramos post it de diferentes colores que nos impide estar con ella, porque estamos muy ocupados viendo lo que dicen nuestros juicios, y eso es un obstáculo a la hora de trabajar, entablar conversaciones o cualquier forma de interacción social.

Solemos etiquetar a las personas, y no conforme con ello, compartimos nuestras valoraciones con los demás. Se dan por hechos, y muy pocas veces nos detenemos a cuestionarnos sobre ello. Se confunden hechos con juicios, como si fuera lo mismo, y no es así. Muchos juicios no tienen sustento, lo que quiere decir que son fantasías. Cada una de las emisiones de juicios requiere un determinado grado de responsabilidad.

Al etiquetarnos a nosotros mismos y a los demás hace que nos perdamos de grandes cosas. Habría que tomarnos un tiempo, y preguntarnos si nos abren o nos cierran posibilidades. La propuesta es cuestionarnos sobre lo que nos decimos y a los demás, y no solo dejarse arrastrar por la vorágine de la vida en el uso de ciertas etiquetas que traemos, que presumimos que traemos, sino también su validez, el sí son adopción nuestra o a alguien más le autorizamos a ponerlas y ahora las asumimos, en algún momento se confundieron y las integramos.

En algunas ocasiones, deberíamos detenernos, hacer pausas y escuchar lo que decimos, el cómo lo decimos, y desde dónde lo decimos, para estar en una constante validación de lo que somos, y no solo de lo que pensamos debemos de ser o parecer. Si lleváramos una grabadora o grabáramos algunas de nuestras conversaciones podría ser muy interesante el escucharnos, por el número de juicios que emitimos de forma inconsciente, tanto de nosotros mismos como de los demás. En coaching, no requieres grabarte para escucharte, ya que tu coach será como tu espejo, y te hará preguntas buscando la congruencia. Te acompañara para identificar los juicios, ayudarte a cuestionarlos y desfundamentarlos. Sin embargo, no quiere decir que no lo puedas hacer tu mismo, así que escucha lo que dices, el cómo lo dices y el para qué lo dices, sin enjuiciarte, solo escúchate, te sorprenderías.

leticia.camcho @cleverspot.com.mx

31 julio, 2019

Acerca del Autor

Leticia Camacho Téllez


4 COMMENTS ON THIS POST To “Las etiquetas”

  1. Interesante Lety y muy cierto, a veces adoptamos ideas de nosotros mismos y nos comportamos incluso de la manera en que otros nos dictan y después te preguntas ¿Por qué piensan que soy de tal manera, si nada que ver? Por el poder que nosotros les damos a los juicios de los demás en vez de escuchar nuestra propia voz. Saludos

  2. Felicidades. Las etiquetas, que en muchas ocasiones no somos conscientes de ellas, pareciera que realmente son un testimonio de quienes somos. Gracias Leti por tu propuesta de hacerlas presentes y tener la posibilidad de desecharlas o aceptarlas. Saludos

    • Aurora
      Solo hazlo de forma gentil, a veces somos muy rudos con nosotros mismos. Celebra tus avances, no hay avances pequeños, en determinado momento lo cuantitativo se torna cualitativo.
      Saludos

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