Tinta Nueva

Modernistas y pesimistas caminadores

DE CALME A ALTÉPETL

| Jesús Tamayo |

Anteriormente apuntamos aquí dos interpretaciones opuestas respecto de la ciudad moderna. Tanto el discurso de quienes insisten en las ventajas y la felicidad derivadas de habitar en alguna moderna ciudad que el capitalismo nos ofrece, como el discurso pesimista que apunta el conjunto de desgracias y perjuicios derivados de vivir en una de esas modernas ciudades.

A mi juicio, ambos aspectos de la realidad son indiscutibles, pero ambas líneas discursivas insisten en su idea. Por una parte, las ciudades mismas siguen tratando de hacer felices a sus habitantes vía mayor modernización de la vida urbana. A la fecha, muchas de éstas se disputan el honor de ser las más sorprendentes por sus instalaciones, invenciones y tecnología en general. Un reciente reporte nos da el ranking de las 10 ciudades “más tecnológicas” a la fecha. Entre ellas están, por supuesto:

  • Seúl (Corea del Sur), sede de LG y Samsung. Única ciudad en el mundo con DMB, una tecnología de TV móvil y WIBro, internet móvil de alta velocidad. Seúl tiene la red de fibra óptica más grande del mundo.
  • Singapur que hoy trabaja en el Proyecto Singapur IN2025, que según ellos la convertirá en la primera “nación inteligente” de la tierra.
  • Hong Kong (China) donde se han desarrollado zapatos y gafas con sensores y voz para ayudar a los invidentes.
  • Estocolmo, donde están ubicadas algunas empresas de alta tecnología como Ericsson, Electrolux, o AstraZeneca.
  • San Francisco (Silicon Valley) sede de empresas como Google, Facebook, Apple, Yahoo.
  • Nueva York, paraíso de la electrónica.
  • New Songdo (Corea del Sur) ciudad que se encuentra al lado de Seúl. Construida con tecnologías inteligentes ha sido diseñada con sensores que controlan la temperatura, el uso de energía y el tráfico urbano. Todos los residuos domésticos son absorbidos directamente de las cocinas individuales y se transportan via una vasta red de túneles.
  • Pekin (China) sede de Huawei, Tallin (Estonia) y Tokio, se encuentra en la misma lista por razones parecidas.

Nos preguntamos, ¿más tecnología urbana hará al hombre moderno mejor o más feliz? Ello está por verse. Mientras tanto, los pesimistas promueven que caminemos.

De acuerdo con ONU-Hábitat, para convertir a la ciudad en un espacio para caminar es necesario ofrecer mejores espacios públicos para los habitantes

Una ciudad que invite a sus habitantes a caminar por sus calles es una ciudad mucho más vital, sostenible, sana y segura, aunque alentar a las personas a caminar ha resultado todo un reto.

De acuerdo con ONU-Hábitat, el programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, la buena planificación urbana es determinante para influir en los patrones de uso y comportamiento en la ciudad. El organismo expone seis puntos clave para lograr construir una ciudad caminable:

El organismo afirma que para convertir a la ciudad en un espacio para caminar es necesario ofrecer mejores espacios públicos para sus habitantes como:

  • Fomentar la movilidad verde

Cuando una persona se mueve por la ciudad caminando o en bicicleta para realizar sus actividades diarias, se beneficia la salud y la economía de la urbe, además del medio ambiente.

  • Potenciar la vida entre edificios

Entre los edificios que alberga una ciudad se puede realizar una gran cantidad de actividades, tales como caminatas, paseos, conversaciones y encuentros, ejercicios o bailes. “Caminar es mucho más que solo circular. Es una experiencia que permite vivir la ciudad en toda su diversidad”.

  • Impulsar actividades recreativas que son opcionales y más placenteras.

Los espacios urbanos de calidad son requisitos importantes para propiciar actividades al aire libre.

  • Veredas más anchas

Ensanchar las veredas, o banquetas, plantar árboles nuevos para proveer de sombra el camino, organizar exposiciones de arte en la calle y contar con iluminación nocturna son aspectos esenciales que incentivan a los habitantes a caminar y a permanecer en la ciudad.

  • Mejorar el mobiliario urbano

Por ejemplo, en la ciudad de Oslo, Noruega, las viejas banquetas fueron reemplazadas por modelos nuevos que tenían una mayor capacidad que las anteriores, lo que incrementó su uso.

  • Edificios para ser vistos en la planta baja

De acuerdo con ONU-Hábitat cuando las personas caminan, suelen inclinar la cabeza 10 grados hacia abajo para prestar atención a cualquier obstáculo. Normalmente solo se aprecia lo que ocurre en la planta baja de los edificios. Si las fachadas cuentan con una variedad de detalles, los paseos por la ciudad serán abundantes en sentido y en experiencias. Ojalá nuestras autoridades urbanas escuchen a cualquiera de los dos bandos.

12 agosto, 2019

Acerca del Autor

Jesús Tamayo Maestro en Desarrollo Urbano / jesustamayo@prodigy.net.mx


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