Un último suspiro
Fotorreportaje, Portada

Un último suspiro

| Joel Merino |

Algo tienen los atardeceres que provocan una cierta melancolía en los humanos. Algo tienen que detienen los pasos del caminante, del viajero, del que ve a través de la ventanilla de un avión o de un autobús. Algo causan esas asociaciones a sistemas de alta presión que no remueven todo el polvo de la baja atmósfera, y la alta presión, dicen, suele significar buen tiempo. Hay un gozoso placer estético en contemplar el último suspiro del día. Eso, la melancólica y gozosa contemplación de lo que termina, de lo sublime que engendra un asombro, una perturbación. Digámoslo: sólo ante lo sublime el hombre es consciente de que a pesar de su pequeñez puede experimentar la elevación de su espíritu…, y todo es tan simplemente complejo, como un atardecer.

Algo tienen los atardeceres que provocan una cierta melancolía en los humanos.
14 noviembre, 2019

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Joel Merino


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