Opinión

93

Decisión de Gobierno y Gente que Anda por la Calle

| Jonathan MOLINET |

Para asegurar la efectividad de cualquier gobierno representativo es del todo imprescindible que el gobierno y la oposición, resultantes de las elecciones, sean capaces de encontrar formas de cooperación.  Es muy probable que, al leer estas líneas, hoy siete de enero, en el Congreso de los Diputados, allá en Madrid, esté en marcha o casi por concluir la investidura del Presidente del Gobierno.  Será el minuto 93, ya en tiempo de compensación, según había pronosticado un importante funcionario gubernamental en plan de consejero áulico.  También pronosticó que ganarán pero está por verse.

            Depende del enfrentamiento entre las dos coaliciones donde se reparten los diez grupos parlamentarios donde están distribuidos 350 diputados pertenecientes a alguno de los trece partidos políticos.  Por parte de la oposición, resalta su incapacidad para reunir suficientes votos parlamentarios para impedir la investidura.  Enfrente, el candidato a obtener la confianza de la cámara, cuenta con una mínima ventaja, más o menos un par de votos en este momento.  El enfrentamiento entre ambas coaliciones mantendrá el resultado en el aire hasta el final del proceso.

            Sean cuales sean los resultados de la sesión de investidura, la oposición está poniendo en jaque los principios mismos de la ineludible cooperación entre contrarios.  Para conseguir una combinación factible de impuestos-transferencias y, así, una oferta asequible de bienes públicos, es preciso ejercer tolerancia y contención entre los partidos que el electorado ha ubicado en el Congreso con sus respectivas proporciones.

            La coalición opositora, frente a la imposibilidad de obtener los números necesarios y a fin de repartirse los beneficios de unas terceras elecciones, ha escogido reemplazar los dos principios mencionados.  Propone un sistema de evaluación de la decisión política formado por otros principios, reforzados por la recomendación de algún alto jerarca religioso. La “Unidad de España”, la amenaza de un “gobierno ilegítimo”, “orar por España”.  Este sistema incluye una observación empresarial preceptiva, su “honda preocupación” por reemplazar la “ortodoxia económica” con el “populismo”.

            Pasan del enemigo político, ganador de las elecciones, al traidor ambicioso y mentiroso y suben la intensidad de los asuntos hasta hacer una cuestión política del sentimiento de identidad y de pertenencia a una unidad de sobrevivencia.  Ese pasaje es un requisito discursivo previo para eliminar los principios de tolerancia y contención de tal modo que la transformación asociada sea susceptible de tratarse como una lucha donde todo vale.  En virtud del control, vía el citado sistema de evaluación de las decisiones políticas, de la Junta Central Electoral y de la Fiscalía, combaten, en el borde mismo de la legalidad, a la coalición de investidura y su programa.  Más allá, atacan implícitamente al Tribunal Supremo.

            Mientras, las instituciones europeas hacen su parte.  Por ejemplo, pase lo que pase con el proceso de investidura, el futuro presupuesto tendrá que resolver el problema de inconstitucionalidad que resulta de la magnitud de la deuda y de las exigencias en materia de déficit.  Al fondo, como si no importara, “el 20% de hogares más ricos poseía 15 veces más que el 20% más pobre en 2014. En 2017 tenía 28 veces más. Casi el doble.”  Los jóvenes son los perdedores netos.  El sistema de evaluación sostiene la necesidad de un gobierno que procede mediante “comando y control” para enfrentar los problemas asociados junto con la crisis territorial que ya no es únicamente en Cataluña.

            Los efectos de todas estas estrategias de oposición pasan por las configuraciones de fuerzas que en cada país y en cada momento resultan de las elecciones y de los distintos sistemas de partidos.  Pasan también por las disposiciones constitucionales que dan lugar a sistemas presidencialistas o parlamentarios o alguna mezcla de ambos.  Este es el lado político del proceso que determina el bienestar.  ¿Qué ocurrirá en el lado económico?  ¿En qué medida serán afectados los procesos de producción, distribución y consumo?  ¿Hasta dónde llegará geográficamente esta tendencia?

¿Quién dijo?

“Presidente Municipal de tu pueblo, para empezar, después, diputado local, y luego, diputado federal.  El chiste, en San Lázaro, es que tu voto haga la mayoría, mejor, si es calificada.”  El catedrático, muy versado en asuntos prácticos,  cruzó expresivamente los dedos.

6 enero, 2020

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anúnciate
Anúnciate
Anúnciate
Anúnciate
Anúnciate
Anúnciate
CONTACTO

Director editorial: Israel Velázquez G.
Privada 21 A Sur 2316-7 Rivera de Santiago, CP 72410. Puebla, Pue., México
Teléfono: (222) 5827090
Correo electrónico: redaccion@datamos.com